Jardín frondoso
En este jardín los clientes querían, mantener todas las encinas y muy poco césped, lo que nos permitió tener todo el jardín para jugar tanto con texturas, colores y tamaños como con el relieve del terreno y poder poner caminos para recorrer las distintas composiciones.
Para destacar las encinas, optamos por plantas autóctonas o naturalizadas que complementaran su presencia sin competir con ellas. De esta manera, logramos un equilibrio visual donde las encinas permanecen como protagonistas mientras el resto de la vegetación aporta dinamismo y contraste.
Además, aprovechamos el relieve natural del terreno para crear distintos niveles y áreas de interés. Estos desniveles no solo añaden profundidad al diseño, sino que también generan microclimas ideales para diferentes tipos de plantas, permitiendo una experiencia de jardín más diversa y enriquecedora.








